El futuro del kiosko y la prensa diaria
Está claro que se prepara una redefinición de la industria informativa, cultural y de entretenimiento, con fronteras cada vez más difusas entre sí y con la determinante competencia con aire de "todo gratis" de las ediciones electrónicas, la televisión o la prensa gratuita. Aunque el precio de acudir al "todo gratis" hace que nos sometamos a miles de impactos publicitarios adicionales.
Está la versión catastrofista: nos asola una suerte de bulimia informativa. El "homo crematisticus" desea estar al tanto de todo pero deglutimos rápido sin masticar (por no ponernos escatológicos con lo que ya llega demasiado mascado) y no esperamos a hacer la digestión para atiborrarnos de más infoblicidad. Un primero de sudokus, un segundo de Cristina Aguilera y un tercero de trailer de cine... Infoxicados sin remedio, pages o no pages por los productos informativos.
Está la versión angelista: ha llegado la democracia digital y la navegación difusa e interconectada entre fuentes expertas y fuentes "amateurs" nos conducirá al olimpo del conocimiento compartido.
Ninguna de las dos versiones sirve para explicar el horizonte de la información fiable, analítica, con cierta objetividad y afán de contraste, pero indudablemente podemos aplicar en el mundo de la infosfera la vieja máxima de que "Cuando supimos todas las respuestas habían cambiado todas las preguntas".
No estamos ante la era de la información, somos información en esencia... compartimos química, endorfinas, humor, amor, odio, sabiduría. Se han subvertido los ejes de emisión, selección, recepción de la información tradicional de masas. Ahora hay colectivos y masas de individuos que conforman también la agenda de la información, de lo relevante o lo irrelevante, lo inteligible, lo genial, lo valiente, lo intrascendente. Internet y la tecnología no son de modo determinista una arcadia feliz pero sí están contribuyendo a democratizar el pensamiento y las ideas. Al mismo tiempo ¿podemos permitirnos como seres sociales, como pueblos, el lujo de que fracase y se discontinúe la industria tradicional de prensa diaria como referente cotidiano de información elaborada y analítica, aunque sesgada? ¿Podemos permitirnos que los salvadores de determinadas marcas prestigiosas, como si de equipos de fútbol se tratase, lo sean nuevos lobbies o multinacionales con cada vez menos escrúpulos?
La ciudadanía global debe estar muy atenta ser capaces de que coexistan el periodismo ciudadano, las redes de blogs y medios alternativos con la supervivencia de prensa formal pública y privada comprometidas y con mecanismos de autocontrol respecto a abusos publicitarios o ocultación informativa. Puede que ahora estemos ante la paradoja y el reto de que las redes de ciudadanos tengamos en nuestras manos la supervivencia de medios de calidad en los que puedan trabajar "full time" expertos, periodistas, ilustradores... en este tipo de producto más elaborado. Público o Diagonal pueden ser en ese sentido medios "2.0" en el sentido de emanciparse más del mundo financiero y depender más del "voto ciudadano" de sus lectores y suscriptores. Hay mucho por evolucionar y experimentar fuera de los parámetros más tradicionales.
Personalmente considero que tenemos que seguir acudiendo al kiosko además de mantener vivas las ediciones digitales formales e informales, alternativas y tradicionales. Por otro lado es necesario luchar por medios de información de titularidad pública de calidad y con un carácter solidario y ético insobornables. Estas cuestiones de revitalizar la información diaria y de calidad hay que contemplarlas no como una quimera sino como un elemento básico para una sociedad sana y equilibrada.
Jaxinto Gómez | Visualiza.info
- visualiza's blog
- Inicie sesión para enviar comentarios





